En esta entrada te presento un sistema de estudio de 7 pasos, para rendir más y conseguir preparar las oposiciones en condiciones. Este sistema ha sido diseñado por Manuel Pérez (Psicólogo) de La Escuela de la Memoria.
No son técnicas de memorización como tal, pero es un sistema útil para aprender más rápido un temario: 1. Lectura rápida del tema. Comenzaremos por leer de forma rápida y superficial todo un tema o bloque de nuestro temario. El objetivo no es profundizar ni memorizar, sino conocer el tema. Esta actividad nos permite tener una visión general del tema, ayudándonos a comprender su estructura y la distribución de su contenido de forma general. 2. Planteamiento de preguntas. Por cada apartado plantearemos una serie de preguntas. Para hacer esto no tendremos que volver a leer todo el texto y posteriormente plantear las preguntas, sino que simplemente leeremos los títulos, los enunciados y los epígrafes del tema, y los transformaremos en preguntas plausibles (para esto utilizaremos también el conocimiento extraído de la primera lectura). 3. Dar respuesta a las preguntas generadas. En este punto realizaremos una lectura profunda y comprensiva que nos permita conocer las respuestas a las preguntas planteadas (en la fase anterior). Por supuesto no solo debemos contestarlas mentalmente, también debemos extraerlas y escribirlas, para tenerlas fuera de nuestro temario y poder repasarlas cuando lo necesitemos. No es necesario escribir demasiado, basta con generar una respuesta básica para cada pregunta, con palabras clave y oraciones cortas. 4. Recitar las respuestas a las preguntas planteadas. En este punto evaluaremos nuestro nivel de comprensión sobre lo que estamos explicando en voz alta. Esto nos ayudará a ser conscientes de nuestras carencias y vacíos. En esta fase anota tus dudas y posibles carencias en los márgenes de tus respuestas/apuntes, para resolverlas en la próxima fase. 5. Resolución de dudas. Busca en el temario la información que necesitas para resolver tus dudas y completar las respuestas. Además una vez hayas terminado con cada pregunta, repásala una última vez para integrar la nueva información con la información que ya tenías. 6 Repasos estratégicos. Repasar no es una tarea fácil, debemos saber cuando debemos hacerlo y en qué condiciones (este es un tema que ya hemos tratado en muchos artículos anteriores). Además de realizar el repaso es muy recomendable que con cada repaso puedas hacer un registro a modo de evaluación de cada apartado, simplemente evaluándote con una nota del 1 al 10 en función de la cantidad de información retenida. 7. Trabajo práctico relacionado con la prueba o examen. Realizar exámenes de desarrollo, puedes escribir los 65 temas en trozos de papel y simular la oposición.
¿Quieres profundizar más? Te dejamos el vídeo de Escuela de la Memoria.
No son técnicas de memorización como tal, pero es un sistema útil para aprender más rápido un temario: 1. Lectura rápida del tema. Comenzaremos por leer de forma rápida y superficial todo un tema o bloque de nuestro temario. El objetivo no es profundizar ni memorizar, sino conocer el tema. Esta actividad nos permite tener una visión general del tema, ayudándonos a comprender su estructura y la distribución de su contenido de forma general. 2. Planteamiento de preguntas. Por cada apartado plantearemos una serie de preguntas. Para hacer esto no tendremos que volver a leer todo el texto y posteriormente plantear las preguntas, sino que simplemente leeremos los títulos, los enunciados y los epígrafes del tema, y los transformaremos en preguntas plausibles (para esto utilizaremos también el conocimiento extraído de la primera lectura). 3. Dar respuesta a las preguntas generadas. En este punto realizaremos una lectura profunda y comprensiva que nos permita conocer las respuestas a las preguntas planteadas (en la fase anterior). Por supuesto no solo debemos contestarlas mentalmente, también debemos extraerlas y escribirlas, para tenerlas fuera de nuestro temario y poder repasarlas cuando lo necesitemos. No es necesario escribir demasiado, basta con generar una respuesta básica para cada pregunta, con palabras clave y oraciones cortas. 4. Recitar las respuestas a las preguntas planteadas. En este punto evaluaremos nuestro nivel de comprensión sobre lo que estamos explicando en voz alta. Esto nos ayudará a ser conscientes de nuestras carencias y vacíos. En esta fase anota tus dudas y posibles carencias en los márgenes de tus respuestas/apuntes, para resolverlas en la próxima fase. 5. Resolución de dudas. Busca en el temario la información que necesitas para resolver tus dudas y completar las respuestas. Además una vez hayas terminado con cada pregunta, repásala una última vez para integrar la nueva información con la información que ya tenías. 6 Repasos estratégicos. Repasar no es una tarea fácil, debemos saber cuando debemos hacerlo y en qué condiciones (este es un tema que ya hemos tratado en muchos artículos anteriores). Además de realizar el repaso es muy recomendable que con cada repaso puedas hacer un registro a modo de evaluación de cada apartado, simplemente evaluándote con una nota del 1 al 10 en función de la cantidad de información retenida. 7. Trabajo práctico relacionado con la prueba o examen. Realizar exámenes de desarrollo, puedes escribir los 65 temas en trozos de papel y simular la oposición.
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